Vender online en España: tienda propia, marketplace o redes sociales, según lo que vendas
Para las ventas online no hay un camino único, y casi nadie se queda con uno solo. Si vendes algo que la gente busca por su nombre, empieza por un marketplace. Si vendes una marca y esperas que el cliente vuelva, la tienda propia es la que te deja su ficha en casa. Redes y WhatsApp sirven para enseñar y para cerrar conversaciones, pero como caja registradora se quedan cortas en cuanto los pedidos empiezan a apilarse.
Los tres caminos, punto por punto
Lo que cambia al elegir no es el nombre del canal, sino quién cobra qué, quién se queda con el cliente y quién decide las reglas. Cinco puntos bastan para verlo.
| Qué comparamos | Tienda propia | Marketplace | Redes y WhatsApp |
|---|---|---|---|
| Qué pagas | Pasarela de pago, dominio y hosting (o la suscripción de la plataforma, si usamos una ya hecha) | Un porcentaje de cada venta y, según el plan, una cuota | El cobro lo gestionas tú (transferencia, Bizum, enlace de pago); el coste real es tu tiempo |
| Quién tiene al cliente | Tú: cada pedido entra en tu CRM con el contacto | El cliente compra en la plataforma y ella decide qué datos te llegan | Tú, pero repartido entre chats y un móvil |
| Tiempo hasta vender | Normalmente 3–4 semanas | Corto: no construyes nada, rellenas fichas en un sitio que ya existe; la verificación de la cuenta la marca cada plataforma | Hoy mismo |
| Trabajo para ti | Subir productos y preparar pedidos; lo demás llega ordenado al CRM y a WhatsApp | Fichas, existencias y atención dentro de las normas de la plataforma | Responder uno a uno y pasar los pedidos a mano a una hoja de cálculo |
| Si cambian las reglas | Son tuyas: el código, el dominio y los accesos están a tu nombre | Cambian las tarifas o las condiciones y te adaptas | Si el perfil se bloquea o cae el alcance, te quedas sin escaparate |
Un ejemplo con números de la propia página de precios de Amazon.es. El plan Profesional cuesta €39 al mes sin IVA; el Individual, €0,99 por unidad vendida. A eso se suma la tarifa por referencia, que en la mayoría de categorías va del 8 % al 15 %. En belleza, por ejemplo, es del 8 % hasta €10 de precio y del 15 % por encima, con un mínimo de €0,30 por artículo.
Fíjate en un detalle: la misma página da el rango como 8–15 % en un sitio y como 5–15 % en las preguntas frecuentes. Lo que vale es la tabla de tu categoría, no el titular. Otros marketplaces tienen sus propias tablas; léelas con tu producto delante.
Qué camino encaja con qué producto
Aquí va nuestra opinión, sin estadísticas de por medio.
- Se busca por nombre y se compara por precio: recambios, electrónica, libros. Marketplace. El cliente ya está dentro buscando, y lo único que decide es si tu margen aguanta la comisión. Una tienda propia empieza sin visitas y tarda en ganárselas.
- Tiene marca y se compra más de una vez: cosmética, café, ropa de autor. Tienda propia. Lo que vale es el cliente que repite, y su ficha tiene que estar en tu casa, no en la de otro.
- Se vende hablando: tartas por encargo, joyería artesanal, muebles a medida. Redes y WhatsApp, al principio. Cuando «¿lo tienes en azul?» ocupa buena parte de tu día, un catálogo con carrito te quita esa parte.
- Se vende a otros negocios: distribución, material al por mayor. Tienda propia con área para mayoristas, que se añade como ampliación: precios y descuentos para cada cliente y repetir un pedido con un clic.
Una combinación que funciona sin complicarse: Instagram para que te encuentren, la tienda para cobrar y guardar al cliente, y un marketplace para probar la demanda con unos pocos productos.
Un ejemplo: la tienda de cosmética de un salón de Barcelona
En el portfolio hay una tienda de ese tipo: Mirelle Shop, la tienda de cosmética de un salón de estética de Barcelona. La web está en español, y hace algo que una ficha de marketplace no hace.
Antes de ver ningún producto, el cliente contesta tres preguntas: cómo se siente su piel a media tarde, qué quiere mejorar y qué presupuesto tiene. Con eso la web arma un ritual de mañana y noche, con cada producto explicado y la marca de IA a la vista. Un botón mete el ritual entero en el carrito. Si un paso no convence, se cambia por otro y el total se recalcula al momento.
Luego viene la reposición. La tienda calcula cuándo se acaba cada producto y propone el envío cada 6, 8 o 10 semanas, con pausa de un toque. Hay muestras de regalo según el importe del carrito, y si alguien duda de su ritual, la web le dice que una esteticista del salón responde por WhatsApp.
Las preguntas, la receta del ritual y la fecha en la que el cliente vuelve son tuyas. En un marketplace, tu producto entra en el formato de ficha que haya decidido la plataforma.
Lo que dice la ley, en dos frases
Antes de abrir cualquier negocio de ventas en línea hay dos cosas que conviene tener a mano. La Ley 34/2002 (LSSI) exige que se pueda acceder, por medios electrónicos y de forma permanente, fácil, directa y gratuita, a datos como tu nombre o denominación social, tu domicilio, tu correo electrónico y tu NIF (artículo 10 en el BOE). Y quien compra en línea tiene derecho a desistir en catorce días sin dar ninguna justificación (Tu Europa). Los detalles de tu caso, con tu gestor o con un abogado.
Qué puedes hacer hoy, gratis
- Anota tus últimos diez pedidos: dónde empezó cada uno (Instagram, WhatsApp, la web, una recomendación) y cuántos mensajes costó cerrarlo. Si casi todos se cierran repitiendo precio, tallas y plazo de envío, ya sabes qué falta.
- Abre la tabla de tarifas del marketplace que te interese, busca tu categoría y calcula cuánto te queda por producto después de comisión y envío.
- Copia tus productos en una hoja, con nombre, precio y foto. Te sirve para cualquiera de los tres caminos, y si abres tienda, el catálogo entero se carga de una vez.
- Elige un producto que se compre más de una vez y piensa cada cuánto se acaba. Si tienes ese ritmo, tienes la base de una reposición.
- Reúne tus datos de identificación (nombre o razón social, domicilio, correo y NIF) para tenerlos listos el día que tengas web.
Si quieres, la tienda la hacemos por ti
Si te decides por la tienda propia, la montamos nosotros: una web pensada para ventas online, del catálogo al pedido en tu WhatsApp. En la página de tiendas online con IA están los pasos, las ampliaciones y las preguntas frecuentes. Tienda online, desde desde €980 (precios sin IVA). En ese precio entra:
- el diseño para tu marca, con tus colores y tus fuentes, o los que elijamos si no los tienes;
- una llamada antes de empezar para repasar tu catálogo, a tus clientes y los envíos;
- catálogo sin límite de productos, con filtros y variantes de talla y de color;
- carrito y proceso de compra, y pago online con la pasarela a tu nombre: el dinero llega a tu cuenta;
- cada pedido en el CRM y un aviso por WhatsApp al instante, y las existencias al día: lo agotado se marca en la web;
- los textos de las páginas, que te enviamos para revisar, y el diseño pensado para móvil y portátil;
- SEO, analítica y cookies, la publicación en tu dominio y la comprobación con un pedido de prueba;
- correcciones gratis hasta la aceptación y 6 meses de arreglo gratuito de errores tras el lanzamiento.
Normalmente son 3–4 semanas y el pago es 50/50, la segunda mitad tras la aceptación. El código, el dominio y los accesos son tuyos. Aparte, con el precio por escrito antes de empezar, se pueden añadir un segundo idioma, almacén, área para mayoristas, exportación de productos y existencias a marketplaces o un asesor de IA para tus clientes. El precio es más bajo porque usamos herramientas de IA: especialistas con experiencia y bien pagados trabajan más rápido con ellas.
Cuéntanos qué vendes por WhatsApp. Respondemos en una hora en horario laboral y el análisis es gratis.
Fuentes
- Amazon.es, precios para vendedores, consultado el 30 de octubre de 2026.
- Tu Europa, devoluciones y derecho de desistimiento, consultado el 30 de octubre de 2026.
- BOE, Ley 34/2002 (LSSI), artículo 10, consultado el 30 de octubre de 2026.